Primero asesor, después constructor
El consejo sobre automatización suele venir de quien cobra por construir. Medimos el proceso primero, señalamos los pasos que habría que quitar en vez de automatizar, y devolvemos el importe cuando las cuentas dicen que no se construya.
Qué cubre el trabajo
Medir el proceso antes de presupuestar la construcción
Dos semanas sobre el proceso real: adónde van las horas, cuántos traspasos hace un caso, con qué frecuencia se rompe. Un presupuesto escrito antes de eso es una suposición con una cifra.
Nombrar los pasos que no deberían existir
Automatizar un paso que nadie debería estar haciendo lo vuelve permanente. La auditoría separa el trabajo realmente necesario del que sobrevive por inercia.
Decir cuándo una herramienta estándar ya lo resuelve
Una aplicación es más barata que un proyecto. Donde una herramienta estándar cubre el flujo lo decimos, y decimos exactamente dónde deja de bastar.
Poner los candidatos en orden
Qué proceso va primero, de qué depende y cuánto cuesta el segundo una vez que existe el primero. La secuencia es la mayor parte del ahorro.
Qué te llevas
- ▸Un coste semanal medido del proceso, no una estimación
- ▸El importe de vuelta íntegro cuando la respuesta honesta es no construir
- ▸Opciones estándar nombradas en lugar de omitidas en silencio
- ▸Un plan lo bastante concreto para que tu equipo lo ejecute sin nosotros
Primero ponerle un número al proceso
Dos semanas sobre un proceso: el mapa, un coste semanal medido y cada candidato puntuado antes de construir nada. Si la aritmética dice que no se construya, lo decimos y el importe vuelve.
Elegir hora en el calendarioTreinta minutos, gratis. El sprint es de lo que va la llamada.
- Precio
- $2,500
- Duración
- 1-2 semanas
Se devuelve entero si concluimos que no conviene construir.