Google DeepMind ha anunciado que PlanAssist, su herramienta de IA para los departamentos de urbanismo, va a salir de los primeros consejos piloto. Está construida con Gemini y se ha desarrollado junto con el Gobierno británico, Google Cloud y Faculty. Se ofrecerá a otras 12 autoridades locales de planificación en Inglaterra, con lo que el total llegará a 15.
Qué mostró el piloto
PlanAssist se probó desde junio en Barnet, Camden y Dorset. En esos consejos, el tiempo medio que un técnico dedicaba a las tareas de evaluación de solicitudes de viviendas particulares bajó un 58%. Más del 70% de los informes que generó la herramienta fueron aprobados por los técnicos sin ninguna edición. Esos informes abordaban cuestiones como si una solicitud cumple las normas urbanísticas locales y si se han presentado todos los documentos exigidos.
El argumento a favor de la herramienta es la carga de trabajo. Según DeepMind, las solicitudes rutinarias de viviendas particulares suponen hasta el 70% del trabajo de los técnicos de urbanismo, aunque a menudo son sencillas de aprobar.
Qué hace la herramienta
El flujo tiene cuatro pasos:
- Valida los documentos y los planos arquitectónicos de la solicitud para confirmar que figura la información necesaria.
- Contrasta la propuesta con límites de conservación, como las órdenes de protección de árboles, y con las directrices regionales y nacionales de uso del suelo.
- Busca problemas u objeciones ya planteados, por ejemplo por vecinos de la zona.
- Redacta un informe con citas que el técnico puede editar antes de decidir.
Qué viene ahora
PlanAssist entra ahora en una Beta de 12 meses con solicitudes reales, que empezará con un subconjunto de consejos. Los 12 consejos adicionales se incorporarán en tres grupos. Entre ellos hay distritos metropolitanos y rurales, lo que permite al equipo probar la herramienta en comunidades de distinto tipo. Si las pruebas salen bien, el Gobierno prevé ponerla a disposición de todos los consejos de Inglaterra en 2027. Ese plan es condicional: la fuente no lo confirma como un compromiso.
Cada evaluación seguirá siendo revisada y aprobada por un técnico de urbanismo cualificado antes de tomar una decisión. El anuncio vincula el esfuerzo con el objetivo del Gobierno de construir 1,5 millones de viviendas para 2029 y señala que los retrasos también afectan a los solicitantes individuales, que esperan meses por proyectos como una reforma de buhardilla o una ampliación.
Por qué conviene seguirlo
Las cifras proceden de un piloto inicial publicado por el propio proveedor, no de una evaluación independiente. La Beta con solicitudes reales será la primera prueba de si el ahorro de tiempo y el alto porcentaje de informes sin editar se mantienen en un conjunto de consejos más amplio y variado. Para quien dirige operaciones, la señal útil es el diseño: comprobaciones automáticas de que el expediente está completo, aplicación de reglas y redacción con citas, con una persona concreta que responde de la decisión final.