La startup italiana de deeptech Ganiga ha cerrado una ronda de capital de 1,5 millones de euros, según informa Tech.eu. La ronda la lidera Vivenda, empresa italiana de catering contratado. También participan NextSTEP, con sede en Londres, y tres inversores ángel. Ganiga ya había obtenido 1 millón de euros a través de Smart&Start Italia, un programa de incentivos gestionado por Invitalia, de modo que su financiación total se sitúa ahora en 2,5 millones. Esos 2,5 millones que aparecen en algunos titulares son la cifra conjunta, no el tamaño de la ronda de capital.
Qué vende Ganiga
Ganiga, fundada en la provincia de Pisa por Nicolas Zeoli, combina IA, visión artificial y robótica para la gestión de residuos. Empezó con dispositivos robóticos de clasificación que identifican y separan tipos de residuos. Según el artículo, ha vendido más de 300 a aeropuertos, centros comerciales y grandes empresas de Italia, Japón, Australia y otros países europeos.
El producto contra el desperdicio de alimentos, HooolyFood, se apoya en los datos recogidos en esas instalaciones. Unas cámaras montadas sobre los contenedores identifican qué comida se tira, sin necesidad de pesarla. Una plataforma de datos reúne las lecturas de todos los dispositivos en un único panel, donde los responsables pueden analizar patrones de desperdicio, estimar costes y vigilar el nivel de llenado de los contenedores. La empresa asegura que desarrolló el producto en menos de un año y que ya se usa en operaciones que sirven más de 30.000 comidas al día.
Destino del dinero
Ganiga planea ampliar sus equipos técnico y comercial, seguir desarrollando HooolyFood y la plataforma de datos, y aumentar los ingresos recurrentes. Empezará por el catering contratado junto a Vivenda y después pasará al catering de eventos, los hoteles y otros entornos de restauración. También trabaja en automatizar el pedido de ingredientes y la planificación de menús, y en sensores para contenedores ya existentes que vigilen flujos de residuos municipales y de otro tipo. La fuente presenta todo esto como líneas en desarrollo.
El contexto regulatorio
El artículo vincula la ronda con la normativa europea que fija objetivos vinculantes de reducción del desperdicio alimentario para 2030. Cita la cifra de Eurostat de unos 58 millones de toneladas de residuos alimentarios generados en la UE en 2023. El argumento de Zeoli es que un objetivo vinculante exige medir: para un comedor, saber qué platos se desperdician y por qué aporta datos para las compras, la planificación de menús y el servicio.
Lo que la fuente no cuenta
El artículo no da precios, ni condiciones contractuales, ni resultados de clientes más allá del volumen de comidas. Tampoco se revelan las participaciones de los inversores ni la valoración.